La constancia: clave para superar los peores momentos y mantenerse firme en el objetivo final

Lo más difícil no es tomar una decisión o definir un objetivo (que también lo es y mucho), sino que la dificultad real radica en mantenerse en él. El mantenerse o no en la consecución de una meta u objetivo está asociado a multitud de factores que influyen en ello.

En el camino que se recorre desde que te marcas un objetivo surgen infinidad de situaciones incontrolables, son aspectos imposibles de valorar y prever en el momento de partir, y sin embargo condicionan de manera importante el recorrido hasta el objetivo: los mercados cambian, las ofertas que te pueden llegar te pueden hacer dudar, la evolución del propio mercado te lleva hacia derroteros que probablemente no habías plantado.

¿Te has parado a pensar por qué tanta gente se propone cambios y al avanzar los meses no logra cumplirlos? Dietas, ahorros, aumentar los tiempos de compartir con la pareja y familia, cambiar actitudes, fortalecer el carácter, dejar relaciones o sustituir hábitos termina siendo una frustración para quienes “se marcaron un objetivo” sin llevarlo a cabo.

Desde mi experiencia te diré que solo hay una manera de mantenerte fiel, de no dispersarte y de no perder el norte. Esta manera es el objetivo personal. Y no, no me equivoco al hablarte del objetivo personal aunque estemos hablando de un aspecto empresarial. Me explico.

En el momento que decides emprender, has decidido fusionar los dos aspectos fundamentales de tu vida, el personal y el profesional (te dejo el post en el que hablo de ello aquí). Desde esta perspectiva es muy fácil que en el componente profesional te surgen oportunidades y situaciones que te puedan hacer variar ese objetivo profesional, pues bien, la mejor manera de medir si esos cambios que se producen en tu desarrollo te convienen, es valorar así son adecuados para la consecución de tu meta personal Esa es la que no debe de variar.

Así, la constancia se postula como una de las cualidades clave de cualquier persona que emprende. En este sentido, ¿cuanta gente conoces que puede decir que hace un año soñó, deseó o intento cosas que hoy un año después no alcanzó?.

Mantenerse firme en una decisión implica…

  1. Que el objetivo o meta profesional sea contingente con tu plan de vida deseado.
  2. Que si la meta no se logra hoy, no significa que mañana tampoco.
  3. Que una decisión no está sujeta a un momento específico, sino a una actitud diaria.
  4. Que evalúes periódicamente el logro alcanzado, pues sin evaluación no hay crecimiento.
  5. Que establezcas la estrategia, es decir, define el camino y alcanzarás la meta.
  6. Que tengas un plan contingente, ya que el Plan B en ocasiones da mejores resultados.
  7. Que la meta sea resultado de tus propios deseos y no ajenas o de la presión social.

El objetivo personal asociado a estilo de vida deseado es el termómetro para valorar si las decisiones que estás tomando sobre el desarrollo de la actividad son adecuadas.