Emprender o la fusión de dos vidas

Es una evidencia, y no te descubro nada nuevo, si te digo que que en el momento que decides comenzar un proceso de emprendimiento estás fusionando las dos facetas y áreas principales de tu vida: por un lado el familiar – personal y por otro profesional.

Este momento es tan trascendental porque has llegado a un punto en el que todo lo que hagas a nivel profesional repercute en el personal, y casi todo lo que te suceda en el campo personal, repercute y condiciona el profesional. Los problemas de tu actividad profesional van a ir contigo a casa de manara inevitable, y los posibles desencuentros de tu vida personal – familiar van a condicionar tu estado de ánimo y afectar a cómo afrontas las situaciones profesionales.

Somos personas, y como tales no podemos evitar ser una unidad con diferentes facetas pero con un solo sentir, un solo pensar. En alguno de los post anteriores he hablado de soslayo del equilibrio, y es esta palabra la que considero la clave del éxito de un proceso de emprendimiento. Aquí la vuelvo a mencionar, pero es mi intención dedicarle un post en exclusiva, y lo haré en el siguiente.

Encontrar el equilibrio depende una estrategia supeditada a un objetivo

Desde mi experiencia de mas de 18 años, el secreto, o por lo menos uno de los secretos de un proceso de emprendimiento es el equilibrio. En mi caso particular me ha costado muchos años conseguirlo, porque también es cierto que lleva un tiempo estructurar tu proyecto para que puedas funcionar de manera equilibrada.

En mi caso, lo que me ha funcionado de manara infalible es tener muy claro mi objetivo personal, que es para lo que he puesto a trabajar cada proyecto profesional que he empezado en mi vida. En realidad, esta me parece la esencia, es decir, tener tu proyecto personal claro es el que permite que los enfoques los proyectos profesionales de manera que trabajen para conseguirlo.

Desde mi experiencia, puedo afirmar que llegar a un equilibrio entre ambos estados de tu vida es el mayor reto de cualquier persona que se enfrenta un proceso de emprendimiento.

Echando la vista atrás, he llegado a las a la conclusión de que son las decisiones estratégicas que tomado las que me han permitido evolucionar mi negocio hasta un punto en el que me permite compaginar mi vida personal con la profesional, y que esas decisiones nunca las hubiera tomado de la manera que hay que tomarlas si no me hubiera encontrado en un estado natural y de bienestar conmigo mismo.

La fusión de dos vidas para hacer una es un reto apasionante, y a la vez que arriesgado porque estás poniendo todos los huevos en la misma cesta, todo depende de ti, un paso en falso en los negocios te puedo arrastrar a la vida personal negativa, y viceversa.

Sin embargo, es un proceso y un estilo de vida que no cambio por nada del mundo. Espero que un día lo conozcas y que te enamores igual que me ha pasado a mi.

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