Storytelling, el primer paso hacia el Branding emocional

De una manera literal, Storytelling es contar historias. Y bajo este principio, ha existido desde tiempos milenarios. Las nuevas tecnologías, la sociedad acelerada en la que vivimos y la aparición de otras formas de comunicación y venta que otrora fueron modernas, la han dejado en desuso.

Ha sido una forma de expresión y transmisión del conocimiento de todas las culturas, y cada una de ellas la ha representado a su manera: ha estado presente en las pinturas de las cavernas, en las narraciones orales de las culturas indígenas, en los cantos de los juglares y en las historias heroicas de todos los tiempos.

La fortaleza del storytelling radica en su componente emocional, y se convierte en una de las mejores herramientas de persuasión, concepto que actualmente conduce el mundo de las relaciones, en este caso también las de los negocios.

Vivimos en una sociedad deshumanizada en la que la relación entre las personas se realiza vía tecnología, olvidándonos de preguntar de una manera personal quien soy, quien es quien tengo enfrente y qué es lo que hace, a qué se dedica, por qué es como es o qué episodios de su vida le han marcado para ser la persona que es hoy. No nos interesa, no tenemos tiempo para preguntar y, sobre todo, para escuchar y recibir su respuesta.

Pues bien, en un punto de no retorno de la globalización – por si no lo sabes ha venido para quedarse – en la que todo el mundo puede acceder a los mismos productos para luego venderlos, internet ofrece la posibilidad de optar a todo tipo de servicios, y prácticamente todas las empresas contratan el mismo perfil de personas para vender sus productos o servicios, que además lo hacen mediante técnicas de venta que han aprendido en universidades similares, hay un aspecto que es diferente a todos, y que es el que está llamado a marcar la diferencia:

Las experiencias que cada uno de nosotros vivimos de manera personal, son el ADN de ser lo que hoy eres y lo que te ha permitido llegar hasta aquí, es lo que solo tú puedes contar, lo genuino, auténtico, personal e intransferible.

Así, autenticidad, sensibilidad y credibilidad se postulan como las tres claves sobre las que las que construir tu historia – discurso, la de un individuo aparentemente normal que ha decidido dar consistencia a su sueños

Hacerte fuerte en este concepto y contar tu historia desde la emoción, desde el corazón, es lo que marca la diferencia, porque se trata de una historia que solo tú puedes contar. De cómo lo hagas dependerá el éxito de tu cometido, y de que seas capaz de posicionarte como diferente a lo que ya existe y a los que se dedican a lo mismo que tú.

Las personas verdaderamente influyentes tienen una historia escrupulosamente personal que contar a cada audiencia, y lo hacen desde la pasión. La filosofía fundamental de cualquier persona está formada por unas pocas ideas, la clave de la auténtica comunicación es aprender a trazar los puntos de vista fundamentales con claridad y precisión.

Requisitos de un buen storytelling

La eficacia de este ejercicio se mide en tanto en cuanto cumple la misión para la que ha sido creado, y en este caso no es otra que generar en tu audiencia la reacción esperada, bien sea una venta, bien sea que se sumen a tu proyecto.

Así, debes de tener la conciencia de que la historia más importante no es la tuya, sino la que se genera en el interior de quienes la escuchan. El objetivo es que quien escuche la historia, se lleve la sensación de que de una forma u otra está ante la oportunidad de hacer algo especial.

Conseguir este objetivo depende de llegar a los dos niveles de tu audiencia, cada uno con sus objetivos, de manera que puedas medir el éxito del planteamiento para, en caso contrario, ajustarlo:

A nivel racional

  • Crear experiencias interactivas.
  • Generar contenido relevante y útil.
  • Cumplir con los objetivos de comunicación planteados.
  • Conseguir resultados.
  • Conseguir un compromiso con un objetivo más elevado: IMPLICA CRECIMIENTO

A nivel emocional

  • Sorprender a la audiencia.
  • Generar interés y expectativas.
  • Crear relaciones profundas.
  • Humanizar la marca.
  • Que quien la escuche se identifique con ella.

10-9-8-7-6-5-4-3-2-1 … despega

Si ya estás en marcha o quieres ponerte y lo que buscas es dar un impulso a tu negocio, hay 7 aspectos que considero fundamentales para hacerlo.

Antes de nada quiero contarte un poco de mi experiencia (te dejo aquí el enlace a mi bio), porque se trata de una fase por la que he tenido que pasar en varias ocasiones, tanto para mis proyectos o negocios para para asesorar a terceros.

Personalmente, he dedicado gran parte de mi tiempo a pensar, a conocerme y a estructurar mentalmente aquello que quería hacer para que cuando llegara el momento de ejecutar todo fuera un poco mas sencillo. Te voy a dejar aquí mi manifiesto, que resume de alguna manera mi visión de este proceso de emprender y vivir la vida.

Cada uno de estos punto cuenta un poco de mí. Son elementos de un proceso que he experimentado en mis propias carnes, con mayor o menor éxito, aunque no por ello dejo de considerarlo fundamental y lo sigo recomendando.

A mi entender, el éxito no depende de tanto del proceso como de la manera de ejecutarlo, que es donde considero que he podido cometer diferentes errores. Claro, después de visto todo el mundo es listo, y precisamente por eso me quedo con este como un esquema mu interesante para desarrollar tu negocio.

Es importante destacar que cada uno de estos puntos en sí mismo es un nuevo proceso que a su vez se desglosa en varios puntos más, pero como esquema general, sirve.

Espero que te sirvan y te identifiques con ellos, y también que si quieres aportar algo dese tu experiencia lo hagas, es la mejor manera de crecer.

1.- ANÁLISIS Y REFLEXIÓN ACTUAL Y CONTINUA

Cuando consideras que ha llegado el momento de salir del cascarón para buscar nuevos horizonte para ti y tu negocio, debemos de jugar en el equilibrio de aprovechar la herencia de lo que tenemos sin acomodarnos en ella, usándola como plataforma sobre la que coger impulso para abrir nuevos horizontes basándonos en el conocimiento interno y del entorno a través de una profunda reflexión.

El ejercicio de reflexión es tan necesario como importante. Primero para saber dónde estas y dónde quieres ir, y a continuación para utilizar los recursos disponibles para el crecimiento.

A nivel emocional, confieso que me ha costado mucho tiempo entender y sostener el hecho de que pensar se convierte en una parte fundamental del negocio, y concederme el hecho de que no ejecutar forma parte del trabajo, de hecho diría que es una de las más importantes. Si estás todo el día haciendo nunca piensas, y de esta manera es muy complicado montar un sistema que te permita tener la vida que quieres en equilibrio entre tu actividad profesional y la vida personal.

2.- BRANDING Y POSICIONAMIENTO

Elevator pitch, storytelling, propuesta única de venta, buyer persona, target ,… si no te familiarizas con estos elementos es complicado ordenar tu proyecto y crecimiento.

Derivado del punto anterior, el branding y el posicionamiento se convierten en elementos clave de este proceso de reflexión continua al que debes someterte. La realidad es que sobre ellos se construye el desarrollo de tu negocio, es la manera de que todo lo que haces tenga un sentido, te guíes por la luz de un faro que te acerca a conseguir el resultado.

Creatividad, constancia y coherencia se convierten en conceptos indispensables para construir un discurso y una historia racionales que toquen la emoción: las personas ya no compran productos o servicios, compran emociones. Descifrar tu factor diferencial, vincularlo a tu historia y a las necesidades de tu target es la base sobre la que construir una estrategia de comunicación que resulte eficaz para ocupar un lugar en su mente.

3.- INNOVACIÓN Y CREATIVIDAD

Si hay un concepto que se repite en el desarrollo de un negocio, ese es la creatividad y la reinvención. Haciendo siempre lo mismo obtendrás siempre los mismos resultados, y peor aun, si haces lo mismo que hacen el resto de tus competidores, nunca conseguirás diferenciarte.

La innovación en modelos de negocio consiste en desafiar las normas hacia lo extraordinario, conlleva procesos creativos, pensar desde lo no convencional para llegar a soluciones no convencionales. Diseñar modelos originales y personalizados que satisfagan las necesidades desatendidas, nuevas u ocultas de los clientes … arriesgar para crecer.

Evolucionar implica romper con los viejos paradigmas, ignorar el statu quo y lanzarse a promulgar una innovación inconsciente pero controlada, basada en el ilusionismo pero absolutamente real, innovadora pero tradicional y pura en su esencia.

Me parece especialmente interesante el tema de la innovación, ya que se puede convertir en un arma de doble filo en el caso de que no se utilice de la manera adecuada, en este sentido, estoy elaborando un post que habla sobre ello.

4.- DE LOS SMART A LOS SMIRT

Uno de mis temas favoritos, de hecho he redactado un post explícitamente dedicado a ellos (puedes leerlo aquí). Los objetivos, tanto en el mundo profesional como en la propia vida, se convierten en la base sobre la que construir el camino.

Mi teoría de pasar de los S.M.A.R.T a los S.M.I.R.T ha generado diferentes criterios y opiniones, todas ellas respetables, sin embargo, todavía no he recibido una devolución que me haga reconsiderar mi posición, la realidad es que es tema bastante más profundo de lo que en un principio puede parecer y es por esto que lo sigo defendiendo de la misma manera de siempre.

Mi postura es que trascendiendo y marcando como objetivo aquello que para ti hoy es imposible e inalcanzable (pero factible) es la única manera de evolucionar hacia espacios desconocidos, si tus objetivos se encuentran entre los que para ti es posible, se acabó el crecimiento. Cuando sientas la incomodidad te acercarás al crecimiento, tanto personal como del negocio.

5.- METODOLOGÍA

Antes de nada, debo de decir que nunca he trabajado en una empresa, sujeta a unas normas y con una metodología establecida. Este es el motivo por el que he desarrollado mi propia metodología, que no se si es buena o mala, pero las realidad es que llevo 20 años de actividad.

Como decía en una reflexión anterior, no se si funciono así porque lo pienso, o pienso así porque no se funcionar de otra manera.

Creo firmemente que la anarquía y el caos, ordenados y muy controlados, en el desarrollo de los negocios son la mejor opción, siempre que estén sustentados por cimientos sólidos que se hayan construido en el origen del negocio en su KM 0 (solidez económica, emocional, de objetivos, de posicionamiento, de estrategia y de producto / servicio y crecimiento personal).

Trabajo de manera constante en un ejercicio que me permita construir, desarrollar y consolidar modelos negocio personalizados y de éxito mediante la planificación de estrategias y acciones innovadoras, creativas y ganadoras en procesos, productos y/o servicios.

Elige la metodología que mejor se adapte a ti y haz que funcione de la manera que necesitas para conseguir tus objetivos. Este ha sido mi camino, y reconozco que me ha hecho sufrir, pero también se que me ha hecho libre.

6.- ACCIÓN

Una máxima del marketing es que el mejor plan de acción para tu negocio es el que ejecutas y te funciona. Así de sencillo. Los patrones y las estadísticas tan sólo sirven para idear nuevos o para romperlas. Como decía, no creo en los planteamientos rígidos, tan solo creo en ellos para coger lo mejor de muchos de ellos y adecuarlo a la idiosincrasia ya no solo de la empresa, si no también del momento y sobre todo de la persona.

Como ya he escrito en multitud de ocasiones, cualquier actividad profesional no funcionará si no es buena para la persona que la desarrolla.

Equilibrar la ejecución con el pensamiento del primer punto de este artículo se convierte en un concepto fundamental para el éxito. En este primer punto también hacia alusión a la reflexión continua, que no es otra cosa que testar de manera permanente que eso que vas poniendo en marcha funcional de manera adecuada para conseguir esos objetivos (S.M.I.R.T) que te has marcado. Como ves, todo tiene un sentido y está construido como una secuencia.

Es el momento de implantar y ejecutar nuevos modelos que sean eficaces para los tiempos actuales, porque no tiene sentido seguir funcionando como hace 20 años. Si sigues así, ya conoces el resultado.

7.- CONTINUIDAD

Lo que debes de hacer pero no has hecho en beneficio de tu objetivo, deja sin valor aquello que has hecho pero que no has continuado. Y no solo eso, sino que además has perdido el tiempo, probablemente te has frustrado y has dicho eso de otra vez será, ya lo he intentado y después de hacerlo he descubierto que no es para mí. Autoengaño.

Afianzar los cambios y ser constante en la optimización de los mismos construirá sólidos escalones sobre los que seguir subiendo. La mejora constante en todos los procesos solo funciona cuando la base sobre la que se construye tiene la suficiente entereza como para soportar los posibles vaivenes inherentes a la evolución y el paso del tiempo.

Podríamos entender la continuidad como constancia, a la que debemos dotar de una gran dósis de coherencia para que aquello que hacemos se haga lo suficiente consistente como para generar credibilidad.


Siempre he defendido que emprender es una palabra que debiera empezar por C:

Cambia, Crea y Consigue a través de la Creatividad, la Constancia y la Coherencia para generar Confianza y Credibilidad desde la Consistencia de la base de tu proyecto.

7 pasos para el éxito. Y esto es solo el comienzo, hay más.

Equilibrio

Ha llegado el día en el que coger el toro por los cuernos y hablar de una palabra a la que probablemente no se le otorga el lugar que merece. Para mí sin duda es LA PALABRA. Debiera estar en un museo y se debería enseñar en las escuelas como la esencia, como la madre de las palabras.

El equilibrio es ecuanimidad para la toma de decisiones, es disfrutar de una vida plena, es crecimiento sostenido, es respeto hacia tu propia persona y a las que te acompañan en la vida. El equilibrio es esa palabra que te permite disponer de todo un poco para hacer un mucho.

No sirve de nada trabajar como animales si no tenemos un vida personal plena y feliz. Y no solo es que no sirva, es que probablemente no es posible. Como tampoco es posible tener una vida personal plena y feliz cuando tu profesión te amarga la existencia. Tú como ser humano eres uno y eres indivisible. Todo tu ser debe de estar equilibrado para que las cosas fluyan.

De la misma manera que se antoja como imprescindible el equilibrio entre las dos principales facetas de tu vida, la personal y la profesional, es importante mantenerlo también entre cada uno de los aspectos que forman cada gran área de manera independiente: si hablamos de vida personal podemos hablar de familia, salud, amistades o bienestar emocional, y si hablamos de la parte de negocio podríamos hablar de branding, estrategia, objetivos o mercado.

Pero como decimos que eres un ser indivisible, vamos a tratar todos los conceptos mezclados, y desde esta perspectiva, es evidente que el exceso de algunos de los conceptos en detrimento de otros supone un desequilibrio difícil de sostener, así, con exceso de confianza pero sin estrategia es muy probable que te estrelles, de la misma manera que con una gran dosis de actitud pero sin confianza o conocimiento, y al igual que con mucha ilusión pero sin objetivos claros, plan de acción o conocimiento del mercado – sector es difícil que algo funcione.

Una vez en este punto, estarás de acuerdo conmigo en que cada de ellas de manera independiente te deja en una situación no del todo deseable, y que sin embargo manejar a todas ellas en conjunto con un cierto equilibrio te deja en una posición con una visión global, y que a mi entender es la adecuada para avanzar de una manera más acertada.

No se si funciono así porque lo pienso o lo pienso porque funciono así, en cualquier caso, la realidad es que siempre he vivido en equilibrio mis dos facetas de la vida, en mi vida profesional tengo conocimientos de todas las áreas y en la vida personal el equilibrio es también seña de identidad. Es precisamente esta situación la que me ha permitido desarrollar mi estrategia con vista de águila.

Para que termine de quedar claro del todo, cuando hablo de una estrategia lo hago desde el punto de vista de una estrategia de crecimiento personal y de una vida (no solo de negocio) en la que como ya hemos dicho se fusionan las dos parcelas principales de tu existencia. De este tema hablé en el post justo anterior.

El crecimiento, mejor sólido y sostenido

Mi experiencia me hace defender que los crecimientos deben ser sólidos y sostenidos. La solidez de un crecimiento se mide por el tiempo que eres capaz de sostenerlo (a no ser que en pleno auge vendas tu empresa o proyecto y esa sea la estrategia), y no solo por eso, si no también porque de ese punto ya no bajas y la curva solo sube de manera constante, aunque sea lentamente.

Sostener un crecimiento transmite y es sinónimo confianza, de saber hacer, de estrategia y de un plan de acción estructurado en pos de un objetivo. Esta última palabra, objetivo, es la que hecho mucho de menos en los procesos de emprendimiento; cuando hablas con alguien que está en este proceso, rara vez sucede que es capaz de responder a la siguiente pregunta: de manera personal, ¿a dónde te conduce este proceso? ¿cual es tu objetivo personal a la hora de emprender? ¿en qué creces tú con tu proyecto? … SILENCIO …

Crecimiento si, pero para qué moverte si no sabes a dónde

Ponte en la situación de que tienes un amigo que tiene un coche en el garaje, y un buen día te dice que se va, que se va a poner a conducir pero que no sabe a dónde va, que su intención es ponerse a hacer kilómetros sin un rumbo fijo.

Supongo que tu primer pensamiento es que está un poco loco o que ha perdido la cabeza, y tu reacción y pregunta más lógica es la de, ¿por qué vas a gastar tiempo y dinero si no sabes a dónde vas? ¿es que acaso has confundido el movimiento con la concreción? ¿supongo que sabes que nada se va a concretar si no defines qué es lo que quieres concretar? …

Pues bien, extrapola esta situación a una persona que inicia un proceso de emprendiendo y no tiene un objetivo, ¿qué crees que le va suceder?… Ojo, no digo que esta no sea una forma de empezar y abrir nuevas vías, y a mi propio ejemplo me remito, que empecé mi proyecto de manera inconsciente con 24 años sin saber a dónde me llevaría y aquí estoy (fruto de la adaptación y reinvención constante), pero si afirmo categóricamente que saber desde el principio a dónde te diriges facilita la definición de la estrategia, acorta los tiempos y facilita mucho el camino.

Mi propuesta es la de trabajar desde la persona, desde el crecimiento personal, y entiendo el equilibrio como concepto fundamental para un buen crecimiento, porque por muy bueno que sea tu proyecto y por muy bien que lo estructures, no funcionará si no es bueno para ti.

Emprende en ti y pon a tu actividad profesional a trabajar para tu crecimiento personal. Te garantizo que esta estrategia, junto con el equilibrio, funciona. Deberías probarla.

Emprender o la fusión de dos vidas

Es una evidencia, y no te descubro nada nuevo, si te digo que que en el momento que decides comenzar un proceso de emprendimiento estás fusionando las dos facetas y áreas principales de tu vida: por un lado el familiar – personal y por otro profesional.

Este momento es tan trascendental porque has llegado a un punto en el que todo lo que hagas a nivel profesional repercute en el personal, y casi todo lo que te suceda en el campo personal, repercute y condiciona el profesional. Los problemas de tu actividad profesional van a ir contigo a casa de manara inevitable, y los posibles desencuentros de tu vida personal – familiar van a condicionar tu estado de ánimo y afectar a cómo afrontas las situaciones profesionales.

Somos personas, y como tales no podemos evitar ser una unidad con diferentes facetas pero con un solo sentir, un solo pensar. En alguno de los post anteriores he hablado de soslayo del equilibrio, y es esta palabra la que considero la clave del éxito de un proceso de emprendimiento. Aquí la vuelvo a mencionar, pero es mi intención dedicarle un post en exclusiva, y lo haré en el siguiente.

Encontrar el equilibrio depende una estrategia supeditada a un objetivo

Desde mi experiencia de mas de 18 años, el secreto, o por lo menos uno de los secretos de un proceso de emprendimiento es el equilibrio. En mi caso particular me ha costado muchos años conseguirlo, porque también es cierto que lleva un tiempo estructurar tu proyecto para que puedas funcionar de manera equilibrada.

En mi caso, lo que me ha funcionado de manara infalible es tener muy claro mi objetivo personal, que es para lo que he puesto a trabajar cada proyecto profesional que he empezado en mi vida. En realidad, esta me parece la esencia, es decir, tener tu proyecto personal claro es el que permite que los enfoques los proyectos profesionales de manera que trabajen para conseguirlo.

Desde mi experiencia, puedo afirmar que llegar a un equilibrio entre ambos estados de tu vida es el mayor reto de cualquier persona que se enfrenta un proceso de emprendimiento.

Echando la vista atrás, he llegado a las a la conclusión de que son las decisiones estratégicas que tomado las que me han permitido evolucionar mi negocio hasta un punto en el que me permite compaginar mi vida personal con la profesional, y que esas decisiones nunca las hubiera tomado de la manera que hay que tomarlas si no me hubiera encontrado en un estado natural y de bienestar conmigo mismo.

La fusión de dos vidas para hacer una es un reto apasionante, y a la vez que arriesgado porque estás poniendo todos los huevos en la misma cesta, todo depende de ti, un paso en falso en los negocios te puedo arrastrar a la vida personal negativa, y viceversa.

Sin embargo, es un proceso y un estilo de vida que no cambio por nada del mundo. Espero que un día lo conozcas y que te enamores igual que me ha pasado a mi.

Confianza. Cuando el producto / servicio es la persona.

En las actividades profesionales, como en la vida en general, la confianza es un elemento fundamental a generar en ti mismo y en las personas o entidades con quien te relacionas. Cuando hablamos de la confianza, estamos poniendo en juego uno de los elementos clave del éxito. Es algo fundamental y necesario que no puedes pedir, pero que sin embargo te tienes que ganar. Casi nada.

Ganarte la confianza de los demás pasa por tener confianza en tu propia persona, me explico. Cualquier proyecto empresarial, se encuentre en la fase que se encuentre, está liderado por personas, o bien con carácter global, o bien en alguno de los departamentos.

Autoestima y autoconfianza

Desde mi experiencia de años gestionando equipos de ventas de manera externa, he observado que el grado de confianza que la persona que debe de vender un producto o servicio tiene en sí misma, es proporcional al éxito en la tarea asignada. Es obvio que no solo es la confianza (en otro post hablaré del equilibrio), pero es igual de obvio que sin la confianza es difícil avanzar.

Para el éxito en un proyecto empresarial, tener o adquirir confianza en tu persona (autoestima) debe ir acompañada de una serie de conceptos vinculados al negocio, que seguro te suenan: conocimiento del producto / servicio que vendes, disponer de un posicionamiento de marca claro y definido, de que cubres las necesidades de aquellas empresas o personas a las que se lo ofreces, de la garantía de que tu equipo va a responder, lo mismo que los proveedores, de que tienes una historia que contar que emociona a quien la escucha, de que es una historia real, verdadera y pura, … Pues bien, estos aspectos son algunos de los que debes trabajar antes de empezar desde cero o relanzar tu empresa, producto, servicio.

Sin olvidar que en todo proyecto o actividad empresarial el servicio o producto es la propia persona, trabajar estos conceptos y certezas sobre tu universo empresarial son los que te proporcionan el concepto clave para transmitir confianza: la seguridad. Porque si transmites seguridad es casi seguro que generarás confianza.

La importancia de una buena base

Encontrarás en internet multitud de libros y artículos que te contarán las claves para generar confianza transmitiendo seguridad en tus reuniones y discursos, te dirán que se consigue con el tono de voz, el lenguaje no verbal, la mirada, las palabras que se utilizan y un sin fin de aspectos que, aunque obviamente son importantes, es imposible que los puedas poner en práctica y funcionen si no has pasado primero por controlar los aspectos antes mencionados y que son inherentes a tu negocio, empresa y proyecto y, cómo no, a ti como líder del mismo.

¿Y si el producto o servicio es lo menos importante?

No me mal interpretes, no estoy diciendo que un mal producto o servicio sirve. Pero si digo que el mismo producto / servicio en manos de diferentes personas funciona de manera diferente. La motivación, el conocimiento del producto, los objetivos y otros aspectos etéreos e intangibles son los que marcan la diferencia.

Durante mis años de trayectoria, he visto caer grandes ideas de producto o servicio por una mala gestión, no solo del proyecto, si no del tiempo, de la ilusión o de las ganas, y en cambio, otros que a priori parece que no tenían muchas posibilidades, se convierten en grandes proyectos porque la persona que lo ha gestionado le ha aportado pasión, entusiasmo, ilusión, innovación y tiempo. Se lo ha tomado en serio y ha puesto toda la carne en al asador para que así sea.

Mi reflexión es que n los procesos de emprendimiento  casi siempre nos pre – ocupamos del negocio y pocas veces se tiene en cuenta a la persona, que es, a mi juicio, lo que marca la diferencia.

 

 

 

 

Pasado, presente, futuro

Emprender es empezar un nuevo estilo de vida, cambiar determinados aspectos para empezar de otra manera, pero con una peculiaridad: siempre tienes que apoyarte en el pasado, y hacerlo puede ser muy bueno pero también puede ser muy malo. Me explico.

El pasado son experiencias, son situaciones vividas que han dejado un poso en tu persona que condicionan tus decisiones actuales, de manera que lo que decides hoy está condicionado por lo que ya te ha pasado. Indudablemente, esta situación te encierra en un círculo del que es muy difícil salir si no pones nada de tu parte.

Sin embargo, no puedes borrar el pasado, forma parte de ti y de tu personalidad, y utilizarlo para seguir creciendo es la parte no negociable, es decir, no puedes vivir tu presente para construir tu futuro sin tener en cuenta el pasado, pero usándolo de la manera adecuada.

Si ya te estás preguntando cómo conseguirlo, aquí tienes algunas respuestas que tal vez te puedan ayudar a enfocarlo de la manera adecuada. No es un ejercicio fácil, y requiere cierto conocimiento propio derivado del análisis:

1. Es buena idea, a la vez que necesario, vaciarte del pasado y sus condicionantes para llenarte de lo novedoso en ti que precisamente te han dado las experiencias pasadas

2. Aprender de los errores del pasado y usarlos como experiencia para evolucionar como persona, te ayudará a crecer y a pasar por el mismo sitio pero de una manera diferente

3. En una escalera todos los peldaños son importantes para subir, pero no hay que eliminarlos ni borrarlos para cuando sea necesario bajar

El pasado te da seguridad, mal entendida, si, pero al fin y al cabo es lo único que tienes, es a lo que te agarras para seguir tomando decisiones. El presente te asusta por que no controlas nada de lo que pasa en él, todo es nuevo y eso genera desconfianza. Y el futuro no existe, lo estas creando ahora, y lo estás haciendo, inconscientemente, condicionado por el pasado.

Entendido esto, se plantea una cuestión clave para usar el pasado como palanca de crecimiento, y no dejar que actúe en ti sin ningún control:

Si en el presente estás creando el futuro basado en el pasado ¿qué te hace pensar que algo puede cambiar si no lo usas en tu beneficio? y más importante, si esta es la regla, ¿sabes lo que vas a obtener?.

Pues si, has acertado, lo mismo. Tu vida no va a cambiar porque estás decidiendo desde la “comodidad” de lo conocido.

La seguridad (de lo conocido) es el enemigo del aprendizaje y el emprendimiento. Descontrolar las vivencias, conocer instantes y situaciones nuevas nos da miedo. Pero sin embargo, necesitas probar cosas nuevas, emprender proyectos nuevos que te hagan crecer y evolucionar. El YO interior, esa voz que te maneja de manera inconsciente, es el gran enemigo del aprendizaje, y los argumentos que usará para evitar el avance serán preguntas del estilo que sigue. Preguntas que seguro te suenan porque son las que constantemente forman parte de tu diálogo interno:

¿Si hemos llegado hasta aquí, si así estamos bien, por qué vamos a cambiar, a dónde quieres ir, no estamos tan mal, no …? ¿Y si sale mal, y si invertimos y lo perdemos todo? ¿Por qué no esperamos el momento adecuado? ¿Por qué no nos tomamos un tiempo a ver si las cosas mejoran? Posponer, posponer y posponer es su estrategia.

Mi opinión personal basada en mi experiencia, es que necesitas transcender, romper la barrera de los miedos y los paradigmas y evolucionar como persona para que pasen cosas diferentes. Hay que transitar esa zona de lucha contigo para mantenerte firme en la decisión de dar un paso al frente.

Necesitas ACTIVARTE desde lo más profundo para hacer cosas diferentes.

Leer y escuchar sobre grandes personajes de la humanidad ayuda a entender este proceso, personal e intransferible, por el que es imprescindible pasar para que ese salto que tanto ansías dar lo puedas realizar.

Así, de las 4 verdades de Budha, hay una que es la que a mi personalmente me ayudó a entender de qué estamos hablando, y espero que a ti también te ayude a entender este peculiar proceso:

EL ORIGEN DEL SUFRIMIENTO ES AFERRARTE A LO AFERRADO EN TI.

Glups!! Poco que añadir y mucho por hacer. Pero individualmente, nadie lo puede hacer por ti. Cuando quieras hablamos de ello.

Emprender un proyecto profesional como parte de tu crecimiento personal

Ha llegado tu hora de emprender y poner en marcha ese proyecto que tanto te ha costado sacar adelante. Gracias al esfuerzo invertido tu idea emprendedora ya tiene recorrido y va a hacerte crecer personalmente. Puedes considerar un éxito en tu vida haber hecho realidad el sueño que muchas veces pensaste que no iba a llevarse a cabo. Leer más

La importancia de tener clara la finalidad de emprender

Antes de tomar la decisión de emprender tu propio proyecto debes pararte a pensar y analizar en profundidad cuáles son los motivos que te hacen iniciar esta nueva etapa en tu vida. Es necesario que conozcamos la finalidad de nuestra idea emprendedora. En este artículo ponemos en claro lo importante que es saber el objetivo que tenemos a la hora de comenzar un proyecto de emprendimiento. Leer más

¿Tengo que saber de todo para emprender?

En ocasiones nos planteamos muchas preguntas en relación a la viabilidad de nuestro proyecto emprendedor. Son habituales los miedos que surgen al montar un negocio. Se trata de un mundo que desconocemos parcial o totalmente y nos crea inseguridades que debemos superar con el tiempo. Pero con la ayuda de expertos en la materia podremos enfrentarnos a ellasLeer más

Las amenazas más comunes a las que te enfrentarás siendo emprendedor

Si te has decidido a comenzar una nuevo reto como emprendedor son muchos los obstáculos que debes solventar. Ante todo, debes tener muy claro el objetivo al que pretendes llegar para que tu proyecto sea un éxito. Pero todo inicio como emprendedor tiene sus complicaciones. En el camino tampoco no serán pocas. A continuación hacemos un repaso de los miedos y amenazas a los que se enfrentan los emprendedores.

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