El pensamiento crítico no sirve … o si

Es de sobra conocido que el ser humano es la suma de muchas cosas, que cuando naces no existes y que son padres, familia, escuela, amistades, sociedad y sistema quienes forman tus creencias. 

Dado que esta base de conocimiento se adquiere en una edad muy temprana, es realmente complicado que cuestiones la veracidad de lo que te impregna, y sencillamente lo integras en tu vida para que pase a convertirse en la referencia de la que partes para tomar las decisiones o emitir juicios de valor. Cada cosa que pasa en tu vida pasa tu filtro, pero sin embargo está pasando por el filtro de las creencias de las personas y paradigmas de los que te has impregnado ¿te parece esto puro? 

Un vaso de agua que ya está lleno

En el momento en el que empiezas a tomar conciencia de la vida y empiezas a cuestionar lo que en ella pasa, descubres que eres como un vaso y que solo tienes uno (una vida, una esencia, un instante) y que lo tienes lleno de agua. Huelga decir que si tu intención es la de introducir nuevos líquidos en ese mismo vaso, tendrás que vaciarlo del líquido actual.

Como persona tienes una capacidad de creencias y la tienes llena por lo que te han impregnado en los primeros años de tu vida, pues bien, de la misma manera que pasa con el vaso, tienes que vaciarte. Si has llegado a este punto, ha empezado la diversión, una batalla contra todas tus fuerzas interiores que van a poner todas las trabas posibles para quedarte en lo conocido, y hasta tú mismo te preguntas, ¿pero qué es lo que voy a introducir? ¿por qué tengo que dejar lo que ya controlo? ¿qué es lo que ahora me va a entrar? ¿qué me aporta, adónde me lleva? Y como no lo sabes no te vacías. Te da miedo perder el control, no saber qué es lo que va entrar una vez que te vacíes te da terror, pánico. Es perder el control de una situación que crees tener controlada.

Las creencias y formas de vida de tus padres y abuelos son historia. No funcionan. Para cerciorarte de ello sólo tienes que mirar a tu alrededor: depresiones, soledad, molestias físicas, guerras, crisis, paro, hambre, corrupción, guerra de religiones, maltrato, absentismo laboral, bajas, ausencia de natalidad, falta de cura para la enfermedades destinando cantidades ingentes de dinero a investigación, suicidios, adicciones, divorcios, alcoholismo, … en vez de soluciones, esto es lo que tenemos, de manera que si sigues haciendo lo mismo, vas a llegar a lo mismo. 

Esta lista, que a mi personalmente me da miedo, es tan solo una pequeña parte de las consecuencias de los paradigmas imperantes y nos tiene que llevar a pensar que algo no estamos haciendo bien. La decisión está en ti, te puedes mover en base a ellos o puedes elegir vivir desde fuera.

Si eliges esta segunda opción te doy la bienvenida y la enhorabuena porque además viene con regalo: acabas de liberar a tu salud mental de un gran sufrimiento gratuito. Olvídate de la prensa, de las noticias, de los telediarios, tan solo son distracciones. Al sistema no le interesa que haya personas activas al margen de sus paradigmas.

Son los mismos problemas que hace miles de años, creemos que hemos evolucionado, y sin embargo seguimos igual. Creemos que hemos cambiado y mejorado todo, y es así (en teoría), pero lo hemos hecho fuera, y en el interior de cada persona seguimos arrastrando las mismas creencias y paradigmas, y desde esa base seguimos con los mismos problemas. No lo digo yo, si miras y analizas te cercioras.

Una crítica condicionada

Hablar de pensamiento crítico sencillamente está de moda. Y es sinónimo de tener un criterio para pensar u opinar sobre diferentes aspectos, teóricamente, desde la crítica constructiva para intentar cambiar las cosas o por lo menos cuestionarlas.

Hasta aquí todo correcto y hasta positivo. No solo está bien, si no que además es necesario cuestionar lo que vemos y escuchamos que sucede en nuestro entorno o en la propia sociedad. No cabe duda de que un buen comienzo para cambiar cosas, es tratar de entenderlas y analizarlas para ver si son realmente adecuadas para aquello que nos hemos propuesto, para nuestro objetivo, o para el bien común y social para el que han sido creadas.

El fin del pensamiento crítico no deja de ser el de emitir un juicio sobre un tema concreto, y enjuiciar es adecuado y, como decíamos, necesario. Sin embargo, el proceso de emisión de un juicio consta de algunos elementos que son los que lo condicionan. Así, un juicio debe de estar basado en tener un criterio para emitir una crítica, ya que es muy obvio que sin criterio no hay crítica que valga. 

Y aquí es dónde viene mi pregunta y la madre del cordero:

¿Desde qué base de conocimiento se origina ese pensamiento crítico?

Si el pensamiento crítico se origina dese la base de conocimiento de la que te han impregnado y condicionada por los paradigmas, no es crítico, es continuista. Para que el pensamiento sea crítico se tiene que hacer desde otro sitio, no desde las referencias de lo conocido. 

Lo que sucede es que generalmente el yo no quiere otro pensamiento que no sea el que ya conoce, y cualquier otra cosa nueva que intenta entrar en tu sistema, el yo trata de almacenarlo e insertarlo en algo de lo conocido, para que te quedes tranquilo, algo así como te preocupes porque ya lo hemos integrado, ya es algo nuevo, pero lo vas a meter en los sistema de siempre para que no moleste demasiado.

Deja de buscar en tu interior y créate desde cero

Esta sencilla frase se convierte en la esencia de la vida, muy difícil de conseguir y un ejercicio de tomar tu inconsciente para crear esa persona que quieres ser, y no esa persona que han creado en base a aquello de lo que te han impregnado. Sólo así tu pensamiento crítico aportará algo diferencial porque nacerá desde la pureza y la falta de condicionamiento.

Esa tendencia de “busca en tu interior o encuentra tus talentos” volverá a convertirte en un producto de lo ya conocido. Crearte desde cero en esa persona que quieres ser pasa por valorar aquello de lo que estás impregnado para conocer lo que no, y desde ahí construir lo que si quieres ser, sin que esa creación esté condicionada por lo que ya hay dentro de ti.

Cuenta con todo, cuestiónalo todo y no utilices nada de lo conocido para crearte desde cero. Solo de esta manera tu pensamiento podrá ser critico de verdad.

El objetivo como OBJETIVO

Cuando te marcas un objetivo, la primera pregunta es tan básica como transcendental ¿quién ha marcado el objetivo? lo has hecho desde la libertad de tu esencia, o lo has hecho desde tu yo mediatizado por los miedos, limitaciones y estereotipos. Las creencias que gobiernan nuestras vidas influyen tanto en cómo interpretamos la realidad como, en lo que es peor todavía, la realidad a la que creemos que podemos acceder, coaccionando así los objetivos y resultados que nos marcamos.

Míralo así: ¿te has marcado un objetivo alcanzable por el miedo que supone poner uno que consideras inalcanzable? si es así, Goethe te da la respuesta: Trata a una persona tal y como es y seguirá siendo lo que es. Trata a una persona como puede y debe ser y se convertirá en lo que puede y debe ser.

O lo que es lo mismo, marca un objetivo condicionado por tus miedos y limitaciones, y nunca superarás tus miedos y limitaciones. Tan sencillo y tan complicado como esto.

Si no lo has definido desde la pureza de la realidad que realmente quieres crear, el universo trabajará para conseguir lo que “realmente no quieres” y, si es así, vivirás en la búsqueda y en la frustración permanentes porque estás pidiendo para conseguir lo que dice tu yo, no lo que realmente te gustaría. Como puedes imaginar, este esquema no conduce a nada bueno.

Llevado al terreno del emprendimiento o la actividad profesional, ¿dónde marcas el límite? ¿en lo políticamente correcto? ¿demasiado bajo para no parecer pretencioso? ¿condicionado por el qué dirán? ¿pones tu mismo las limitaciones pensando en lo que de antemano crees que no vas a conseguir?

Es más que probable que lo te pida el cuerpo sea pensar en grande, y también es más que probable que lo que hagas es pensar en pequeño, ¿por qué?, pues por ese concepto que tanto mal hace al ser humano: la (auto) humildad mal entendida.

De los objetivos S.M.A.R.T a los S.M.I.R.T

En este sentido, he de decir que para evolucionar, crecer y avanzar con tu proyecto de vida, has de transcender de marcarte objetivos alcanzables a marcarte objetivos que en este momento de tu vida, para ti, te resultan imposibles de alcanzar, aunque bien es cierto, que estos objetivos que te resultan imposibles de alcanzar tienen que ser realistas, factibles, es decir que sean realmente realizables, independientemente de que en este momento los veas imposibles.

Piénsalo fríamente, si el objetivo que te marcas es alcanzable, no existe superación, sabes que lo vas a conseguir. Si el objetivo que te marcas había de hoy para ti resulta imposible, es muy probable que tengas que trascender determinadas líneas que limitan tu crecimiento personal para alcanzar ese objetivo que aprecias imposible, esa evolución, ese desarrollo, es el que te hace crecer, evolucionar como persona.

La simple capacidad de marcarse objetivos que a día de hoy resultan inalcanzables, denota un espíritu de crecimiento como comienzo de una fase de superación a la que seguro que acompañarán otras de mayor calado. Este espíritu es el que hará que los pequeños pasos que se van dando se conviertan en grandes avances desde la perspectiva del tiempo.

Cuando el CAOS llega a tu vida

Si realmente estructuraras tu objetivo en base a la realidad de lo quieres y lo consideraras como inalcanzable a día de hoy ¿de qué tamaño sería el caos que se genera dentro de ti? Es probable que en ese momento comience una lucha con tu ser interior: no lo voy a conseguir, eso está reservado para los elegidos, no tengo el conocimiento suficiente para hacerlo, es difícil, soy tímido, no soy alto, no soy guapo, no tengo tiempo de entrenar tanto, qué va decir mi familia, y mis amigos, … o … por qué voy a salir de lo correcto, si hago esto seré diferente a los demás, qué necesidad tengo de complicarme la vida. En definitiva, coacción derivada de los paradigmas.

Es como si pensar en grande estuviera mal visto, de la misma manera que parece que no te puede ir bien, porque en el momento que esto sucede surgen a tu alrededor todo tipo de suspicacias. Sin embargo, voy a dejar esta reflexión para otro post porque me parece realmente interesante.

La reflexión de mi propia experiencia con la perspectiva del paso de tiempo, me dice que lo adecuado es pensar en grande y con pureza, pero actuar en pequeño. Poner en marcha pequeñas acciones que te orienten hacia el gran objetivo, aquellas que parece que no aportan nada pero que son las que construyen, y lo mejor, las que construyen con la solidez necesaria como para dotar a los avances de la consistencia necesaria para mantenerlos en el tiempo. Si a esto dosis de paciencia tienes mucho camino hecho.

Esta redacción es la que me ha llevado al título: el OBJETIVO es macarse un objetivo que te haga crecer.

Para terminar, te dejo con un par de reflexiones ¿si te marcaras un objetivo después de leer este post sería exactamente el mismo que antes de leerlo? o ¿después de leer este post vas a modificar alguno de tus objetivos? Si ambas respuestas son que no, enhorabuena!!

Equilibrio

Ha llegado el día en el que coger el toro por los cuernos y hablar de una palabra a la que probablemente no se le otorga el lugar que merece. Para mí sin duda es LA PALABRA. Debiera estar en un museo y se debería enseñar en las escuelas como la esencia, como la madre de las palabras.

El equilibrio es ecuanimidad para la toma de decisiones, es disfrutar de una vida plena, es crecimiento sostenido, es respeto hacia tu propia persona y a las que te acompañan en la vida. El equilibrio es esa palabra que te permite disponer de todo un poco para hacer un mucho.

No sirve de nada trabajar como animales si no tenemos un vida personal plena y feliz. Y no solo es que no sirva, es que probablemente no es posible. Como tampoco es posible tener una vida personal plena y feliz cuando tu profesión te amarga la existencia. Tú como ser humano eres uno y eres indivisible. Todo tu ser debe de estar equilibrado para que las cosas fluyan.

De la misma manera que se antoja como imprescindible el equilibrio entre las dos principales facetas de tu vida, la personal y la profesional, es importante mantenerlo también entre cada uno de los aspectos que forman cada gran área de manera independiente: si hablamos de vida personal podemos hablar de familia, salud, amistades o bienestar emocional, y si hablamos de la parte de negocio podríamos hablar de branding, estrategia, objetivos o mercado.

Pero como decimos que eres un ser indivisible, vamos a tratar todos los conceptos mezclados, y desde esta perspectiva, es evidente que el exceso de algunos de los conceptos en detrimento de otros supone un desequilibrio difícil de sostener, así, con exceso de confianza pero sin estrategia es muy probable que te estrelles, de la misma manera que con una gran dosis de actitud pero sin confianza o conocimiento, y al igual que con mucha ilusión pero sin objetivos claros, plan de acción o conocimiento del mercado – sector es difícil que algo funcione.

Una vez en este punto, estarás de acuerdo conmigo en que cada de ellas de manera independiente te deja en una situación no del todo deseable, y que sin embargo manejar a todas ellas en conjunto con un cierto equilibrio te deja en una posición con una visión global, y que a mi entender es la adecuada para avanzar de una manera más acertada.

No se si funciono así porque lo pienso o lo pienso porque funciono así, en cualquier caso, la realidad es que siempre he vivido en equilibrio mis dos facetas de la vida, en mi vida profesional tengo conocimientos de todas las áreas y en la vida personal el equilibrio es también seña de identidad. Es precisamente esta situación la que me ha permitido desarrollar mi estrategia con vista de águila.

Para que termine de quedar claro del todo, cuando hablo de una estrategia lo hago desde el punto de vista de una estrategia de crecimiento personal y de una vida (no solo de negocio) en la que como ya hemos dicho se fusionan las dos parcelas principales de tu existencia. De este tema hablé en el post justo anterior.

El crecimiento, mejor sólido y sostenido

Mi experiencia me hace defender que los crecimientos deben ser sólidos y sostenidos. La solidez de un crecimiento se mide por el tiempo que eres capaz de sostenerlo (a no ser que en pleno auge vendas tu empresa o proyecto y esa sea la estrategia), y no solo por eso, si no también porque de ese punto ya no bajas y la curva solo sube de manera constante, aunque sea lentamente.

Sostener un crecimiento transmite y es sinónimo confianza, de saber hacer, de estrategia y de un plan de acción estructurado en pos de un objetivo. Esta última palabra, objetivo, es la que hecho mucho de menos en los procesos de emprendimiento; cuando hablas con alguien que está en este proceso, rara vez sucede que es capaz de responder a la siguiente pregunta: de manera personal, ¿a dónde te conduce este proceso? ¿cual es tu objetivo personal a la hora de emprender? ¿en qué creces tú con tu proyecto? … SILENCIO …

Crecimiento si, pero para qué moverte si no sabes a dónde

Ponte en la situación de que tienes un amigo que tiene un coche en el garaje, y un buen día te dice que se va, que se va a poner a conducir pero que no sabe a dónde va, que su intención es ponerse a hacer kilómetros sin un rumbo fijo.

Supongo que tu primer pensamiento es que está un poco loco o que ha perdido la cabeza, y tu reacción y pregunta más lógica es la de, ¿por qué vas a gastar tiempo y dinero si no sabes a dónde vas? ¿es que acaso has confundido el movimiento con la concreción? ¿supongo que sabes que nada se va a concretar si no defines qué es lo que quieres concretar? …

Pues bien, extrapola esta situación a una persona que inicia un proceso de emprendiendo y no tiene un objetivo, ¿qué crees que le va suceder?… Ojo, no digo que esta no sea una forma de empezar y abrir nuevas vías, y a mi propio ejemplo me remito, que empecé mi proyecto de manera inconsciente con 24 años sin saber a dónde me llevaría y aquí estoy (fruto de la adaptación y reinvención constante), pero si afirmo categóricamente que saber desde el principio a dónde te diriges facilita la definición de la estrategia, acorta los tiempos y facilita mucho el camino.

Mi propuesta es la de trabajar desde la persona, desde el crecimiento personal, y entiendo el equilibrio como concepto fundamental para un buen crecimiento, porque por muy bueno que sea tu proyecto y por muy bien que lo estructures, no funcionará si no es bueno para ti.

Emprende en ti y pon a tu actividad profesional a trabajar para tu crecimiento personal. Te garantizo que esta estrategia, junto con el equilibrio, funciona. Deberías probarla.

Emprender o la fusión de dos vidas

Es una evidencia, y no te descubro nada nuevo, si te digo que que en el momento que decides comenzar un proceso de emprendimiento estás fusionando las dos facetas y áreas principales de tu vida: por un lado el familiar – personal y por otro profesional.

Este momento es tan trascendental porque has llegado a un punto en el que todo lo que hagas a nivel profesional repercute en el personal, y casi todo lo que te suceda en el campo personal, repercute y condiciona el profesional. Los problemas de tu actividad profesional van a ir contigo a casa de manara inevitable, y los posibles desencuentros de tu vida personal – familiar van a condicionar tu estado de ánimo y afectar a cómo afrontas las situaciones profesionales.

Somos personas, y como tales no podemos evitar ser una unidad con diferentes facetas pero con un solo sentir, un solo pensar. En alguno de los post anteriores he hablado de soslayo del equilibrio, y es esta palabra la que considero la clave del éxito de un proceso de emprendimiento. Aquí la vuelvo a mencionar, pero es mi intención dedicarle un post en exclusiva, y lo haré en el siguiente.

Encontrar el equilibrio depende una estrategia supeditada a un objetivo

Desde mi experiencia de mas de 18 años, el secreto, o por lo menos uno de los secretos de un proceso de emprendimiento es el equilibrio. En mi caso particular me ha costado muchos años conseguirlo, porque también es cierto que lleva un tiempo estructurar tu proyecto para que puedas funcionar de manera equilibrada.

En mi caso, lo que me ha funcionado de manara infalible es tener muy claro mi objetivo personal, que es para lo que he puesto a trabajar cada proyecto profesional que he empezado en mi vida. En realidad, esta me parece la esencia, es decir, tener tu proyecto personal claro es el que permite que los enfoques los proyectos profesionales de manera que trabajen para conseguirlo.

Desde mi experiencia, puedo afirmar que llegar a un equilibrio entre ambos estados de tu vida es el mayor reto de cualquier persona que se enfrenta un proceso de emprendimiento.

Echando la vista atrás, he llegado a las a la conclusión de que son las decisiones estratégicas que tomado las que me han permitido evolucionar mi negocio hasta un punto en el que me permite compaginar mi vida personal con la profesional, y que esas decisiones nunca las hubiera tomado de la manera que hay que tomarlas si no me hubiera encontrado en un estado natural y de bienestar conmigo mismo.

La fusión de dos vidas para hacer una es un reto apasionante, y a la vez que arriesgado porque estás poniendo todos los huevos en la misma cesta, todo depende de ti, un paso en falso en los negocios te puedo arrastrar a la vida personal negativa, y viceversa.

Sin embargo, es un proceso y un estilo de vida que no cambio por nada del mundo. Espero que un día lo conozcas y que te enamores igual que me ha pasado a mi.

Confianza. Cuando el producto / servicio es la persona.

En las actividades profesionales, como en la vida en general, la confianza es un elemento fundamental a generar en ti mismo y en las personas o entidades con quien te relacionas. Cuando hablamos de la confianza, estamos poniendo en juego uno de los elementos clave del éxito. Es algo fundamental y necesario que no puedes pedir, pero que sin embargo te tienes que ganar. Casi nada.

Ganarte la confianza de los demás pasa por tener confianza en tu propia persona, me explico. Cualquier proyecto empresarial, se encuentre en la fase que se encuentre, está liderado por personas, o bien con carácter global, o bien en alguno de los departamentos.

Autoestima y autoconfianza

Desde mi experiencia de años gestionando equipos de ventas de manera externa, he observado que el grado de confianza que la persona que debe de vender un producto o servicio tiene en sí misma, es proporcional al éxito en la tarea asignada. Es obvio que no solo es la confianza (en otro post hablaré del equilibrio), pero es igual de obvio que sin la confianza es difícil avanzar.

Para el éxito en un proyecto empresarial, tener o adquirir confianza en tu persona (autoestima) debe ir acompañada de una serie de conceptos vinculados al negocio, que seguro te suenan: conocimiento del producto / servicio que vendes, disponer de un posicionamiento de marca claro y definido, de que cubres las necesidades de aquellas empresas o personas a las que se lo ofreces, de la garantía de que tu equipo va a responder, lo mismo que los proveedores, de que tienes una historia que contar que emociona a quien la escucha, de que es una historia real, verdadera y pura, … Pues bien, estos aspectos son algunos de los que debes trabajar antes de empezar desde cero o relanzar tu empresa, producto, servicio.

Sin olvidar que en todo proyecto o actividad empresarial el servicio o producto es la propia persona, trabajar estos conceptos y certezas sobre tu universo empresarial son los que te proporcionan el concepto clave para transmitir confianza: la seguridad. Porque si transmites seguridad es casi seguro que generarás confianza.

La importancia de una buena base

Encontrarás en internet multitud de libros y artículos que te contarán las claves para generar confianza transmitiendo seguridad en tus reuniones y discursos, te dirán que se consigue con el tono de voz, el lenguaje no verbal, la mirada, las palabras que se utilizan y un sin fin de aspectos que, aunque obviamente son importantes, es imposible que los puedas poner en práctica y funcionen si no has pasado primero por controlar los aspectos antes mencionados y que son inherentes a tu negocio, empresa y proyecto y, cómo no, a ti como líder del mismo.

¿Y si el producto o servicio es lo menos importante?

No me mal interpretes, no estoy diciendo que un mal producto o servicio sirve. Pero si digo que el mismo producto / servicio en manos de diferentes personas funciona de manera diferente. La motivación, el conocimiento del producto, los objetivos y otros aspectos etéreos e intangibles son los que marcan la diferencia.

Durante mis años de trayectoria, he visto caer grandes ideas de producto o servicio por una mala gestión, no solo del proyecto, si no del tiempo, de la ilusión o de las ganas, y en cambio, otros que a priori parece que no tenían muchas posibilidades, se convierten en grandes proyectos porque la persona que lo ha gestionado le ha aportado pasión, entusiasmo, ilusión, innovación y tiempo. Se lo ha tomado en serio y ha puesto toda la carne en al asador para que así sea.

Mi reflexión es que n los procesos de emprendimiento  casi siempre nos pre – ocupamos del negocio y pocas veces se tiene en cuenta a la persona, que es, a mi juicio, lo que marca la diferencia.

 

 

 

 

Beneficios del coaching empresarial

Cada vez es más frecuente en el mundo laboral la contratación del servicio de coaching para mejorar el funcionamiento interno de las empresas. Son muchos los beneficios que puede traer consigo la ayuda de un coach para que aumente el rendimiento y el bienestar de los trabajadores. A continuación repasamos algunos de los aspectos positivos que conlleva contar con este tipo de profesional. Leer más

¿Por qué apoyarte en un mentor para desarrollar tu proyecto?

Cuando te propones acometer un nuevo reto en tu vida son muchas las dudas y preguntas que se te pasan por la cabeza. Son numerosos los miedos que te invaden antes de afrontar un proyecto profesional de calado. En este artículo ponemos en valor la figura del mentor, pieza clave cuando te quieres iniciar una nueva aventura empresarial y necesitas un apoyo externo que te guíe correctamente.

Conseguir un mentor de confianza

A la hora de elegir un buen mentor debemos tener claro qué tipo de persona necesitamos para un buen asesoramiento y lo más importante, el grado de confianza que le vamos a otorgar a nuestro futuro “cerebro” del proyecto.

Tenemos que darnos cuenta que, aunque poseamos una amplia formación y buenas técnicas de trabajo, en la gran mayoría de ocasiones no abarcamos todos los conocimientos necesarios ni contamos con la experiencia suficiente para llevar a cabo nuestra idea inicial de negocio. No debemos sentirnos inútiles por el hecho de requerir ayuda externa, ya que contar con la aportación de un buen profesional nos proporcionará una gran tranquilidad en la forma de desarrollar nuestro proyecto y a largo plazo se estará mucho más cerca de obtener los objetivos deseados.

Uno de los principales rasgos que necesitamos buscar en nuestro consejero profesional es que posea una dilatada experiencia como mentor, aspecto que nos dará cierto respiro a la hora de empezar a trabajar mano a mano. A su vez, si una contrastada trayectoria laboral viene acompañada de buenas referencias tendremos aún más claro que es un candidato muy válido para lo que estamos buscando.

Es de vital importancia tomarse el tiempo necesario y pensar profundamente cuál es el tipo de mentor que necesitas, ya que una mala elección puede provocar un estrepitoso fracaso del proyecto en el que has puesto todas tus fuerzas, ilusiones e inversión económica. Cuando confiamos en un mentor que nos sabe llevar, aumentamos considerablemente las opciones de sacar adelante el proyecto y de que este logre consolidarse.

¿Dónde puedes encontrar el mentor que necesitas?

Existen muchas opciones de búsqueda para dar con la persona ideal que pueda aconsejarte de la forma más profesional. Es recomendable tocar las mayores puertas posibles para tener la certeza de que has elegido al mejor candidato posible.

Si te adentras en el mundo de las redes sociales seguramente te será fácil comunicarte con profesionales y empresarios de éxito que admires por su andadura profesional y sus métodos de trabajo.

No hay que olvidarse de pensar en tu círculo más cercano, donde puedes recurrir a algún amigo o conocido que haya estado en tu misma situación y te ofrecerá los mejores consejos por la experiencia que ya vivió en su momento.

Otra opción muy ventajosa es acercarse a un centro público o privado especializado en emprendimiento. Visitando este tipo de espacios es muy probable que tengas la oportunidad de relacionarte con profesionales propios del sector en algún tipo de charlas o coloquios que se imparten en estos organismos con cierta frecuencia. Además, acudir a ferias temáticas o jornadas sobre emprendimiento es otra de las opciones más idóneas para contactar con personas que estén capacitadas para echarte una mano.

 

Para finalizar, haciendo un resumen de lo analizado anteriormente, debemos tener bien claro las grandes ventajas que nos va a aportar dejarse aconsejar en algunos momentos de nuestra vida. Es básico entender que crear nuestro proyecto laboral requiere de ayuda profesional de calidad. Guiarse por un buen mentor será una de las decisiones que más rédito nos va a ofrecer en el ámbito laboral.

 

Pon un negocio en tu vida

Si estás aquí leyendo esto es porque probablemente tengas una idea para poner en funcionamiento un negocio. Tu vida ha dado un vuelco y has decidido que es el momento de ponerte a trabajar por tu cuenta, de crear una nueva empresa dando forma a ese proyecto que lleva tiempo rondándote la cabeza.

Seguramente lo siguiente que has hecho es empezar a materializar tu idea, y es en este momento  cuando surgen aspectos que creías tener controlados o pensabas que serían más sencillos, pero a la hora de la verdad descubres que no sabes cómo encajarlos o qué forma darles para que todas las piezas encajen. Ves que la forma que pensabas en tu cabeza que era la adecuada tiene lagunas. 

Tu siguientes pensamientos empiezan a sugerirte que la idea no basta, y que un buen plan de negocio no es suficiente, por muy viable que sea o a priori te lo parezca. Con estas reflexiones llegas a una conclusión: para emprender y empezar un negocio hay otros muchos aspectos a tener en cuenta y sobre los que trabajar que no se pueden controlar sin haber empezado. Necesitas empezar para sacar más y mejores conclusiones.

Esta realidad te origina otro quebradero de cabeza, ya que te das cuenta de que para empezar es necesario, a la vez que imposible, conocer de prácticamente todas las temáticas que requiere poner en marcha un negocio, por lo menos de una manera básica (comunicación empresarial y de producto, negociación con personas expertas y con objetivos opuestos, sobre cómo gestionar a las personas, tanto colaboradores empleados como proveedores, sin olvidar lamparte financiera como elemento fundamental del éxito de tu proyecto, …)

Oyes que la mejor cualidad para emprender es el “sentido común” pero ¿dónde aprenderlo, quién te lo enseña?. Una vez en marcha, ¿por donde empezar, qué priorizar?, y lo peor, con quien hablar para que te pueda orientar.

Y por si esto no fuera suficiente, lees, te dicen, te cuentan, que cuando aterrizas en el mundo de la empresa o el emprendimiento, generalmente es una jungla que no conocemos y en la que ya hay habitantes con mucha más experiencia. Y empiezan tus dudas, por qué van a elegir a mí, tal vez no haya mercado para todos, no tengo experiencia, … Has de saber que estas situaciones, afirmaciones y reflexiones son aquellas por las que todas las personas que hemos vuelto a nuestro Kilómetro 0 hemos pasado. Todas, sin excepción: dudas, soledad, miedo, toma de decisiones, incertidumbre, condicionamiento del entorno, …

Después de todo esto crees que vas a enloquecer!! Pues bien, en este punto he de decirte que no debes de preocuparte mucho mas allá, ya que el lío y el miedo son normales, y es muy probable que en esta situación vivas en una sensación de caos (interno y externo) permanente. Esto también es normal.

Mi recomendación sería la de escuchar al miedo como mecanismo de supervivencia, que en definitiva es lo que realmente es. Pero nunca debes de paralizarte por el miedo. Avanzar con sensatez y ponerte en manos de profesionales que te puedan asesorar sobre la mejor manera de empezar es lo mejor que puedes hacer para estructurar tu proyecto y ganar confianza una vez que veas que va cogiendo forma. 

Y ten muy presente que si tu vida se pone difícil estás subiendo de nivel.

Esa voz interior que maneja tu vida. Los miedos

Yendo a los tópicos y frases hechas podríamos decir: con la iglesia hemos topado
Si en un momento de lucidez has decidido vaciar el vaso, ¿cuanto tiempo crees que pasará hasta que alguien dentro de ti te empiece a forrar a preguntas del estilo de?:
¿En serio vas a tirar el agua que ya tienes y que tanto te ha costado conseguir?
¿Si con este agua estamos bien, por qué tenemos que cambiarla?
Mira que si lo que ahora nos meten algo no funciona 
Por qué no lo dejamos para más adelante, vamos a pensarlo bien, …
¿Seguro que necesitamos cambiar el agua?
Tenemos ciertos defectos si, pero no son tan graves ¿no?
……..
Un sinfín de situaciones, cada uno las suyas para paralizar cualquier intento de cambio.
La “seguridad” es el enemigo del aprendizaje y el emprendimiento. Descontrolar los instantes nos da miedo, conocer instantes y situaciones nuevas nos da miedo.
Sin embargo, hace falta probar cosas nuevas, conocer situaciones nuevas, emprender proyectos nuevos que te hagan feliz. El YO es el enemigo del aprendizaje, ¿si hemos llegado hasta aquí, si así estamos bien, por que quieres cambiar, adónde quieres ir?
Solo desde el CAOS emerge algo nuevo. Acaso su puede levantar algo nuevo en un sitio en que ya hay algo si previamente no se ha destruido lo anterior.
Si solo tienes un vaso (una vida, una esencia, un instante) y lo tienes lleno de agua ¿qué crees que tienes que hacer para llenarlo de otro líquido que no tienes ni idea de lo que es? La respuesta la tienes clara, y si es así ¿por qué no lo haces?. 
La respuesta también es clara, porque tienes que renunciar y vaciarte de lo que ya tienes para introducir algo nuevo, tienes que salir de la seguridad que aporta saber lo que crees que tienes.
La gran pregunta es ¿pero qué es lo que vas a introducir? ¿por qué tengo que dejar lo que ya tengo controlado? ¿qué es lo que ahora me va a entrar? ¿qué me aporta, adónde me lleva?
Como no lo sabes no te vacías. Te da miedo perder el control, no saber qué es lo que va entrar una vez que te vacíes te da terror, pánico, es perder el control de una situación que crees tener controlada
Visto de otra forma, te da tranquilidad saber que si no ACTÚAS no pasará nada y te quedarás como estás. Ante este estado de aparente calma decides no ACTIVARTE

Deja de pensar por qué no puedes hacerlo y de analizar todas las barreras que tu yo te pone y dedica tu energía a ponerte en macha, qué pasos se pueden dar y oriéntate hacia ello.
La actitud es el elemento fundamental para luchar contra ese yo, no puedes bajar los brazo y darte por vencido, tienes que sacar la mejor versión de ti mismo, afrontar el reto con optimismo e ilusión. solo así lo conseguirás:

  • Si lo ves imposible, ni lo vas a intentar
  • Si lo ves difícil pero alcanzable lo puedes intentar
  • Si te lo crees y lo visualizas desde la humildad y el respeto, lo vas a conseguir

Ten la HUMILDAD para entender que el cambio está en ti, no intentes cambiar a otras personas
La única forma de ser feliz es tomar decisiones porque es la única forma de que sientas el control de tu vida, si no decides tu de manera consciente ¿quién decide por ti?

Has despertado a la bestia

Estoy seguro que te levantas cada mañana para comerte el día, y en tu vocabulario solo hay palabras alusivas a proyectos futuros, a todo lo pendiente por hacer. Emprender está en tu ADN.

Sabes que tienes una misión, es tu corazón quien la dicta. Has despertado a la bestia!!

He decirte que todo todo lo que te va a suceder desde el momento en el que has despertado es apasionante, y te lo digo desde la experiencia de haberlo vivido. ¿O acaso me equivoco si afirmo que prefieres vivir como piensas a terminar en la resignación pensando como vives?.

La buena noticia es que una vez en este punto no tienes marcha atrás. Tienes que probarlo o vivirás toda la vida preguntándote que hubiera pasado si lo hubieras hecho, ¿y tu no quieres eso verdad?

La otra opción es elegir algo que va contra lo que te emociona, y eso es pasarlo muy mal…

Eres inteligente, y sabes que desde lo normal harás cosas normales, pero también sabes que no estas aquí para ser normal. Tu quieres hacer cosas especiales, diferentes a las que te han dicho que hay que hacer, porque sabes que eres especial.

Eres un producto perfecto que todavía no ha encontrado comprador, pero hay cientos, miles de personas ahí fuera que están esperando a que te decidas. Así que, vamos, coge el toro por os cuernos y arranca de una vez con ese proyecto que te sale del alma y que tan solo los miedos son los que lo paralizan.

Crear un negocio es un reto que no siempre se sea consigue superar, incluso siguiendo “el manual de instrucciones” de todo lo que debe hacerse. Son mil y un detalles los que pueden hacer que un proyecto no sobreviva. De hecho lo normal sería no conseguir crear un proyecto con éxito si miramos las estadísticas:

· Entre el 50 y el 75% de los negocios no llega al año

· El 80% de los negocios fracasan antes de los 3 años

· El 90% de los negocios no llega a los 10 años.

Por eso, contar con un mentor de negocio te ayudará a incrementar tus probabilidades de éxito. Desde mi experiencia en este recorrido, espero ayudarte a que tu vida sea de una vez por todas la que sabes que tienes que ser, pero no sabes muy bien por qué todavía no ha llegado.