Pon un negocio en tu vida

Si estás aquí leyendo esto es porque probablemente tengas una idea para poner en funcionamiento un negocio. Tu vida ha dado un vuelco y has decidido que es el momento de ponerte a trabajar por tu cuenta, de crear una nueva empresa dando forma a ese proyecto que lleva tiempo rondándote la cabeza.

Seguramente lo siguiente que has hecho es empezar a materializar tu idea, y es en este momento  cuando surgen aspectos que creías tener controlados o pensabas que serían más sencillos, pero a la hora de la verdad descubres que no sabes cómo encajarlos o qué forma darles para que todas las piezas encajen. Ves que la forma que pensabas en tu cabeza que era la adecuada tiene lagunas.

Tu siguientes pensamientos empiezan a sugerirte que la idea no basta, y que un buen plan de negocio no es suficiente, por muy viable que sea o a priori te lo parezca. Con estas reflexiones llegas a una conclusión: para emprender y empezar un negocio hay otros muchos aspectos a tener en cuenta y sobre los que trabajar que no se pueden controlar sin haber empezado. Necesitas empezar para sacar más y mejores conclusiones.

Esta realidad te origina otro quebradero de cabeza, ya que te das cuenta de que para empezar es necesario, a la vez que imposible, conocer de prácticamente todas las temáticas que requiere poner en marcha un negocio, por lo menos de una manera básica (comunicación empresarial y de producto, negociación con personas expertas y con objetivos opuestos, sobre cómo gestionar a las personas, tanto colaboradores empleados como proveedores, sin olvidar lamparte financiera como elemento fundamental del éxito de tu proyecto, …)

Oyes que la mejor cualidad para emprender es el “sentido común” pero ¿dónde aprenderlo, quién te lo enseña?. Una vez en marcha, ¿por donde empezar, qué priorizar?, y lo peor, con quien hablar para que te pueda orientar.

Y por si esto no fuera suficiente, lees, te dicen, te cuentan, que cuando aterrizas en el mundo de la empresa o el emprendimiento, generalmente es una jungla que no conocemos y en la que ya hay habitantes con mucha más experiencia. Y empiezan tus dudas, por qué van a elegir a mí, tal vez no haya mercado para todos, no tengo experiencia, … Has de saber que estas situaciones, afirmaciones y reflexiones son aquellas por las que todas las personas que hemos vuelto a nuestro Kilómetro 0 hemos pasado. Todas, sin excepción: dudas, soledad, miedo, toma de decisiones, incertidumbre, condicionamiento del entorno, …

Después de todo esto crees que vas a enloquecer!! Pues bien, en este punto he de decirte que no debes de preocuparte mucho mas allá, ya que el lío y el miedo son normales, y es muy probable que en esta situación vivas en una sensación de caos (interno y externo) permanente. Esto también es normal.

Mi recomendación sería la de escuchar al miedo como mecanismo de supervivencia, que en definitiva es lo que realmente es. Pero nunca debes de paralizarte por el miedo. Avanzar con sensatez y ponerte en manos de profesionales que te puedan asesorar sobre la mejor manera de empezar es lo mejor que puedes hacer para estructurar tu proyecto y ganar confianza una vez que veas que va cogiendo forma.

Y ten muy presente que si tu vida se pone difícil estás subiendo de nivel.